viernes, 28 de agosto de 2009

Queremos garantizar igualdad de oprtunidaades para los jóvenes del medio rural

La directora del Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ), Marta Aparicio, analiza la elaboración del Plan de Juventud de Aragón 2009-2011, en el que están participando alrededor de 70 representantes del sector. Uno de los ejes centrales del documento es que los jóvenes del medio rural tengan las mismas oportunidades que los de la zona urbana.



El 22 de mayo de 2009, el IAJ convocó a todas las entidades, asociaciones y administraciones que están relacionadas con el ámbito de la juventud para elaborar el futuro Plan de Juventud de Aragón 2009-2011. Un documento que pretende abordar objetivos concretos con medidas que saldrán de las propuestas de los participantes en este proceso. El IAJ, junto a la Dirección General de Participación Ciudadana, el Consejo Nacional de la Juventud y representantes de comarcas, están estudiando las aportaciones para redactar el borrador de documento que se presentará en una nueva reunión. La directora del IAJ, Marta Aparicio, ha analizado el trabajo realizado hasta este momento.

- ¿Con qué objetivo se aborda la elaboración del plan?

- El objetivo principal es conseguir que salga el mejor plan posible, consensuado y útil para los jóvenes y sobre todo para las personas que trabajan con ellos -técnicos, mediadores…-; queremos que todos se sientan partícipes de este documento.

- ¿Cómo se ha desarrollado el proceso?

- A partir de un diagnóstico de la situación de los jóvenes, hemos establecido unos objetivos, prioridades y líneas estratégicas. En este marco, los grupos de trabajo aportaron medidas concretas para cumplirlos. En la siguiente reunión explicaremos qué medidas se han incluido, por qué y cuáles son los compromisos adoptados. Después habrá que sacar unos presupuestos, unos indicadores de evaluación, unos actores…

- ¿Qué metas se plantea un Plan de Juventud para los próximos años?


- Entendemos que un plan no es un fin en sí mismo sino una herramienta para la gestión. Estamos intentando que este plan sea muy concreto, en el que no tienen por qué estar todas las políticas de juventud que hace el Gobierno de Aragón. No hemos abordado temas tan importantes como emancipación, salud, vivienda…Hemos querido centrar las prioridades.

A través de un diagnóstico de la situación de los jóvenes, se reflejó que los que viven en el mundo rural no tienen las mismas oportunidades que los de la zona urbana, ni siquiera parecidas. Así que decidimos adoptar como una de las prioridades del Gobierno de Aragón garantizar esta igualdad, convertirla en uno de los ejes del plan.

Por otro lado, el análisis también nos advirtió de que las competencias las tenemos transferidas a las comarcas de juventud. Por eso nuestra misión desde el Instituto debe ser trabajar con los profesionales que se dedican a los jóvenes y no tanto con los jóvenes. Los mediadores de juventud, los técnicos o los monitores de tiempo libre conviven a diario con ellos, están desarrollando una misión muy importante y, sobre todo, los que trabajan en el medio rural están muy solos. Gracias a este proceso de participación se han aportado muchas propuestas de asesoramiento o de atención a estas personas.
Después de este trabajo de deliberación conjunto, ¿qué os han trasmitido desde el sector?

En estas jornadas hemos comprobado la responsabilidad que tienen los participantes, no han venido simplemente con el afán de pedir. Las cuestiones que han solicitado han sido muy sensatas, aunque lógicamente todo no se podrá plasmar por cuestiones presupuestarias. Además, reivindican un papel de liderazgo al Gobierno de Aragón y al Instituto de la Juventud; nos piden que marquemos tendencias en políticas de juventud, en cómo poder desarrollar diferentes programas de juventud.

En este ámbito, el de la juventud, para trabajar tienes que saber de participación. El plan 2005-2008 también se hizo participativo, por lo que no era la primera vez que se enfrentaban a un proceso de este tipo. Además, en su día a día realizan dinámicas de grupo, y eso se nota.


- ¿En qué punto se encuentra el proceso?


- Ahora estamos estudiando las medidas que se van a incluir en el plan. Tenemos que organizar todas las aportaciones y concretar qué es lo que queremos y, sobre todo, lo que podemos debido a los presupuestos y las negociaciones políticas con las comarcas y el Gobierno de Aragón. Una vez hecho esto, nos reuniremos de nuevo con los participantes y se explicarán los contenidos del plan, qué se puede hacer. Después enviaremos el documento a las Cortes de Aragón para iniciar el debate parlamentario.

En esta fase posterior, tenemos el compromiso de contar a todos los implicados en la realización del plan cómo va yendo el proceso; muchas personas han dedicado esfuerzo, trabajo, han aportado sus ideas, lo menos que podemos hacer es explicarles cómo se configura el documento definitivo.

- ¿Tienen previstas otras acciones de participación o continuar con la relación establecida en este proceso?

- Queremos hacer una comisión de seguimiento con representación de las comarcas, el Gobierno de Aragón y el Consejo de la Juventud, para que puedan observar cómo se cumple el plan. Además, una de las propuestas que podría aprobarse propone una jornada anual con las entidades para ir explicándoles el trabajo que estamos haciendo, en qué estamos más adelantados, qué retos nos quedan pendientes…

Éste debe ser el camino, porque si acabas el proceso y dices adiós, no sirve de nada. La idea es realizar un plan compartido, en el que lleguemos a compromisos con comarcas, con asociaciones. Obviamente, si no se sienten partícipes una vez aprobado, hay muchas cosas que no saldrán adelante.
- ¿Esto supone un compromiso que deben adquirir los participantes?

- Muchas medidas en este plan son compromisos recíprocos, algo muy positivo porque demuestra la madurez de la sociedad. Entienden que la Administración debe poner de su parte, pero ellos también.

- Por lo que han podido observar durante el proceso y en el trabajo que desarrollan habitualmente, ¿como valoraría el estado de la juventud?

- La juventud tiene un problema latente que con la crisis se ha agudizado más: los jóvenes no pueden dejar de ser jóvenes. La juventud es eterna y de ahí surgen el resto de problemas. No puedes dejar de ser joven porque no puedes acceder a una vivienda, no tienes un empleo digno, no te puedes ir de casa de tus padres. Sociólogos y psicólogos dicen que por eso la gente sale más, bebe más, es una cuestión psicosocial. Esta eterna juventud tiene un lado positivo: la gente puede estudiar, no tiene que dejarlo para trabajar, para irse al campo, puede irse de Erasmus, hacer un doctorado; pero acabas tus estudios y tampoco puedes ser adulto porque no tienes capacidad para acceder a un núcleo de convivencia propio.

- Y este problema, ¿qué retos deja a la sociedad?

- Deja un reto a la Administración y a la sociedad. El Gobierno debe trabajar para mejorar los derechos entorno al empleo o la vivienda, pero hay cosas que no puede solucionar como que los bancos no concedan créditos. Por eso hay que llegar a un pacto social para que los jóvenes dejen de tener un empleo precario.
Hay mucha gente involucrada en esto y con asuntos pendientes. Aunque nadie tiene la fórmula mágica, debemos ir dando pasos adelante y, sobre todo, no ir hacia atrás, perdiendo los derechos sociales que ya hemos conquistado.

Términos clave: Participación juvenil en Aragón

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Autor: Aragón Participa
Fuente: aragonparticipa.aragon.es

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